Fiodor Dostoyevskl

La belleza objetiva y subjetiva tienen distintos significados aunque en muchas culturas resulta imposible discutir objetivamente sobre un argumento, sin ser influenciado por el sentido propio o el gusto.

Aunque en la vida cotidiana se refleja con la belleza también el gusto estético, se trata de un abuso de lengua. Se puede sin embargo definir la belleza subjetiva dependiente del propio sentido estético. La objetiva en cambio es la belleza definida como una serie de cualidades que responden a una serie de reglas.

La belleza objetiva es función del tiempo y de la propia cultura, porque tales reglas cambian en el tiempo pero restan válidas en el período indicado. La belleza comporta la relación de los
objetos como con una cierta armonia intrínseca o extrinseca, con la naturaleza, que suscita en el espectador un sentido y experiencia de atracción, afecto, placer, salud.

Intelectuales, escritores y filósofos en cursos milenarios han buscado la definición de la belleza. La labor se ha detectado muy ardua e imposible. La belleza está dentro de nosotros, somos nosotros los que debemos alimentarla, descubrirla a través de los objetos, las personas en su comportamiento, en su elegancia, debemos ser nosotros los curiosos de buscarla también en el vivir común. La belleza puede estar en el arte, en la moda, en el equipaje, en la fotografía, en un plato preparado por un chef, pero también en la sonrisa de un niño o en la caricia de un adulto dada con amor.

Así alimentamos la belleza interior con un ingrediente importante: LA FELICIDAD.

A través de nuestro blog daremos un sentido a la belleza objetiva con imágenes de personajes, objetos, eventos, fotos también del vivir común.

Deseamos que nuestro trabajo pueda ser de ayuda a muchos de ustedes, que, como yo, estoy siempre en la búsqueda de Ia belleza, de Io hermoso y de la felicidad.

Sergio Gualte